Tu ne quaesieris, scire nefas, quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. ut melius, quidquid erit, pati. seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum: sapias, vina liques et spatio brevi
spem longam reseces. dum loquimur, fugerit invida
aetas: carpe diem quam minimum credula postero.
No preguntes (está prohibido saber) cuál fin los dioses concederán a ti o a mi, Leuconoe.
No juegues con Babilonia, ni con la adivinación del futuro. Es mejor soportar lo que será.
Si Júpiter te tiene asignado para muchos inviernos más o a este final, que incluso ahora lleva a cabo el mar Tirreno en las rocas situadas al frente. Ser sabios, la cepa de vino, y limitar su larga espera, a un breve período. Mientras hablamos, el envidioso tiempo ya habrá huido.
Aprovecha el día, confiando lo menos posible en el próximo.
Creo que no hay mucho que decir, el poema habla bastante por si solo. ¿Cuántas veces no hemos dejado ir a esa persona sin decirle un "te quiero"?, solo por esperar que pasa mas adelante. Ó la eterna pregunta ¿por qué no hice esto o aquello?. Eso no significa que por vivir el hoy, nos busquemos una muerte pronta. Simplemente es vivir intesamente cada dia, no olvidar la emoción de descubrir esos pequeños detalles y de abrazar a las personas que están a tu alrededor.
Foto tomada de: http://www.flickr.com/photos/xabier-martinez/277809513/
Poema de Quintus Horatius Flaccus http://la.wikisource.org/wiki/Carmina_(Horatius)/Liber_I/Carmen_XI
Blog con caracter seuodfilosofico, simplemente en él quedará plasmado mi forma de ver la vida y como la vida me trata a mi. Pequeña colección de pensamientos, y otras cosas que se me ocurren por ahí.
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
martes, junio 15, 2010
martes, junio 08, 2010
Yo huelo a ti
Me persigue tu olor, me persigue y me posee.
No es este olor un perfume sobrepuesto sobre ti,
no es el aroma que llevas como una prenda más:
es tu olor más esencial, tu halo único.
Y cuando, ausente, mi vacío te convoca,
una ráfaga de ese aliento me llega del lugar más tierno de la noche.
Yo huelo a ti
y tu olor me impregna después de estar juntos en el lecho,
y ese fino aroma me alimenta,
y ese aliento esencial me sustituye.
Yo huelo a ti.
No es este olor un perfume sobrepuesto sobre ti,
no es el aroma que llevas como una prenda más:
es tu olor más esencial, tu halo único.
Y cuando, ausente, mi vacío te convoca,
una ráfaga de ese aliento me llega del lugar más tierno de la noche.
Yo huelo a ti
y tu olor me impregna después de estar juntos en el lecho,
y ese fino aroma me alimenta,
y ese aliento esencial me sustituye.
Yo huelo a ti.
Tomado de "Poemas de amor" 1986. Dario Jaramillo
El olfato es en ocasiones un sentido al que no le prestamos mucha atención, de hecho la visión es el sentido que consume mas recursos de nuestro cerebro, a pesar de que evolutivamente el olfato es un sentido mas primitivo. Creo que por ese carácter primitivo una vez un aroma queda impregnado en nuestra mente es muy difícil olvidarlo: el aroma de un café caliente en la mañana, el aroma del atardecer en el campo, y la lista podría continuar.
Todos tenemos nuestra huella de olor, les recomiendo El Perfume si aún no lo han leído. Ese es mi aroma favorito: el de esa persona que te enloquece, la que cuando abrazas y besas sientes como el olor de su piel se queda impregnado en tu mente, y cuando se aleja solo quieres volver a sentir esa sensación.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
